Kilómetros de Diversión

Kilómetros y kilómetros de diversión,  porque en la carretera no sólo encontraras asfalto si vas sobre una motocicleta. Esto podría ser el eslogan friki de un club motero, por ejemplo, pero es una realidad. Mi pasión por las motocicletas es muy joven aún, pero desde hace casi dos años empecé a interesarme por estas máquinas de dos ruedas con el depósito bajo el manillar, palanca de cambios y embrague, y es que después de rular sobre un ciclomotor durante diez años, la sensación que se experimenta sobre una moto un poquito más grande es bien diferente. sin-titulo-16Antes de decidirte a comprar,  empiezas a preguntar a colegas que ya son moteros, a meterte en foros de internet, a escuchar eso de los motores de cuatro tiempos, del embrague, del relé, del chiclé, y del no sequé. Y comienzas la maravillosa andadura de buscar una moto por internet y por los talleres de venta de motos de ocasión. La primera moto que realmente hizo que despertara en mí esta creciente pasión por las dos ruedas fue la Suzuki Marauder, en concreto una preciosa que vi por Granada de color azul oscuro,  y poco a poco fui observando las motos de tipo yamaha-sr-500-19781custom  que se ponían a mi paso, con sus grandes manillares y asientos casi a ras de suelo, las estriberas, las terminaciones, los cromados, pero poco me duro el interés por este tipo de motos, y empecé a sentir más predilección por las motos tipo Naked, pero no las modernas que parecen sacadas de Akira (toda una obra de culto, por cierto), sino las clásicas, las que tienen el sillín más recto que un palo, como dice mi novia. Y después de echar un vistazo por la red y ver algunas joyas, me decidí a pillarme una moto al estilo del “chico de la moto”.

Como me gusta ir pasito a pasito, me hice con una preciosa Yamaha SR 250 del ´91, y después de hacerle más  5.000km currando, me he marcado esta ruta de unos 350Km que os recomiendo.

Ruta: Salida por la autovía dirección Santa Fe – Málaga. Una vez pasado Chauchina y Láchar coger el desvío de Moraleda de Zafayona. Continuar hasta Alhama por la carretera A-402 dirección Ventas de Zafarraya (no Zafarraya).  Cruzamos Ventas de Zafarraya dirección Vélez-Málaga. Por esta carretera se llega realmente pronto a Vélez-Málaga. Continuamos a Torre del Mar y por la carretera de la costa N-340 hasta La Rábita, cruzando Algarrobo-Costa, Mezquitilla, Lagos, El Morche,    Torrox,  Cañamiel, Nerja,  Maro, Torre del Rio de la Miel, Torre del Pino, La Herradura, Almuñécar,  Salobreña, Motril, Torre Nueva, La Chucha, Calahonda, Castell de Ferro, La Guapa, Los Yesos y Melicena. En la Rábita volvemos a Granada por la Alpujarra, cogiendo el desvío a Albuñol y de ahí dirección Órgiva. El tramo de Albuñol a Órgiva es de 30Km de curvas y paisaje sin desperdicio, eso si, algo duro. A partir de Órgiva comienza el fin del viaje dirección A-44 pasando por Lanjarón, el resto ya sabréis como llegar hasta Granada.

Si alguién conoce alguna ruta interesante que nos la cuente para seguir haciendo kilómetros¡¡¡

( las imágenes de las dos motocicletas anteriores han sido sacadas de la página http://motorbikearchives.com/Bike-Tests/ )

 

 

mapa

paisaje-de-alhama-de-granada1

gaviotas-nerja

invernaderos-de-albunol

carretera-en-la-alpujarra

el-mar-visto-desde-la-alpujarra

vista-de-la-alpujarra1

sierra-nevada-vista-desde-la-alpujarra1

mi-burra1

    • karoline
    • 4 mayo 2009

    Se nota que disfrutaste como un auténtico enano…la próxima la diseño yo! ;) Un besico

    • AguLuna
    • 6 mayo 2009

    Bonita ruta, bonita moto y bonitas fotos….que envidia!

    • Doro
    • 19 mayo 2009

    Ya te vale, ya te vale Jesusito!! ¿Pero no me ibas a llamar pa una rutilla, so salvaje? Cuando quieras me avisas y eserreeamos por las secundarias que me conozco algunas.

    Por cierto, buenos retratos.

  1. Eseeeeeeee ISI, estoy deseando tomar esas comarcales ya¡¡¡¡¡

    • Desvän
    • 4 julio 2009

    “Cuando las cosas van bien y hay juerga y cerveza y chicas en abundancia, ser un Ángel del Infierno es algo bueno. Pero en una de esas tardes solitarias en las que estás soportando un dolor de muelas e intentando arañar unos cuantos billetes para pagar una multa de tráfico y el casero te ha cambiado la cerradura de la puerta y te exige pagar los alquileres atrasados… entonces no es divertido ser Ángel. Cuesta trabajo reír cuando tienes los dientes tan podridos que siempre te duelen y no hay dentista que te los toque a menos que pagues la factura por adelantado. Y, en fin, cuando la podredumbre del cuerpo empieza a torturarte, consuela el creer que el dolor es un pequeño precio que hay que pagar por las superiores ventajas y recompensas que entraña el ser un Ángel justo”. Extracto del libro de Hunter Thompson ‘Los ángeles del infierno’ (esa terrible saga)

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