Tabernas (1)

Ismael Serrano

¿Qué hacer cuando tienes que fotografiar a un cantautor? Pues primeros planazos¡¡¡¡

Y es que enfrentarte por tercera vez a un concierto de Ismael Serrano, fotográficamente hablando, no es nada “fácil”. Ya de por sí los cantautores suelen gesticular poco, música intimista y careto de complicidad. Esta noche con Ismael Serrano  ha habido suerte, menos mal que alguna cara que otra apretadilla y movimiento de guitarra.

En fin, otro tipo de fotografía, más cerca del retrato que de la musical en cuanto a estética.

Os pongo aquí otras fotos de conciertos en las que el juego de luces o la puesta en escena de los músicos determinan el resultado de la imagen.

Yo me quedo con la de fito, que gracias a que suelo trabajar en manual no se me petaron las luces.

Con las Puertas Abiertas

Hace poco hablaba de como  personas de cierto prestigio dentro del mundo de la cultura y el arte se prestan con resuelta amabilidad a que se les fotografíes, personas acostumbradas a la ovación y a circular en ambientes sociales de “alto nivel” y que cuando los tienes frente a frente, o mejor dicho, frente a la cámara, son transparentes.

Pues bien, en un ámbito más terrenal y cotidiano, fotografiando a personas de “a pie”, también te sorprendes de la amabilidad y transparencia de las personas y además se disfruta.

En el caso de esta mañana, me he calado un casco de la obra y gracias a la amabilidad de los trabajadores de una obra me dao un paseito planta por planta de un edificio a “pillar” fotillos de trabajadores de la construcción.

Como bien dice el nombre de la entrada, me han abierto las puertas por unos minutos a su rutina diaria. Y entre risas y “tu qué es lo que haces con ese martillo” he conseguido algunas tomilla.

Por desgracia hoy es unos de esos días en el que te lo curras con la gente y consigues que te dejen hacer las fotos, pero no te curas las fotos mucho, o lo intentas pero no es tu día, esa prisa continua que invade a los fotógrafos de prensa y que te nubla la vista y no te deja mirar más allá (no siempre, por suerte). 

Horst Faas (1933)

Ayer 29 de Abril se cumplieron 35 años del final de la guerra de Vietnam. De entre todas las fotografías que se publican en una galería de El Pais, os dejo esta de entre otra muchas bastante más crudas y violentas, es de Horst Faas, en ella podemos ver……bueno….. sobran las palabras.

Personalmente no me gusta la fotografía de guerra, en ocasiones considero que traspasa la línea de la información entrando en el terreno del morbo. Esta claro que hay que tener mucho valor o estar muy loco para estar ahí, junto a los militares, junto a las víctimas, junto a todo mientras no sólo sobrevuelan sobre sus cabezas balas, sino que por delante de sus ojos tienen almas desgarradas por la guerra, que lloran, gritan y mueren mientras el reportero, aparte de poder hacer bien poco por ellas, aprieta el disparador.

Foto: Horst Faas

Fuente: El País

Demasiado dolor, demasiado sufrimiento, demasiado, pero está claro que si no fuese por los reporteros de guerra, más allá del morbo, él resto del mundo no podría hacerse una idea tan clara y directa de lo que está pasando en otros lugares del mundo mientras nosotros “sufrimos” el desplome económico de nuestros puñeteros bolsillos sin pensar que otras personas sufren el desplome de sus vidas.

Horst Faas (1933)
Con tan solo 21 años, el alemán Horst Faas fue enviado a Indochina. Trabajando para AP desde 1956 cubrio los conflictos de Vietnam (donde se hizo famoso), Laos, Algeria y el Congo. Ha obtenido dos premiso Pultizer por sus trabajos en Vietnam y Bangladesh, y como editor grafico apoyo para que las fotos Ejecucion de un Vietcon (de Eddie Addams) y Kim Puc “la niña del Napalm” (de Nick Ut) viesen la luz, las cuales fueron premiadas. Trabaja actualmente como director de la sección de edición de AP para Europa, Oriente Medio y Africa.

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Vuelo Azul